EST. MMVIII
Pocos alumnos.Muchos resultados.Ningún atajo.
Tutoría privada de alto rendimiento. Selección rigurosa de tutores, metodología construida en 17 años, acompañamiento medido por resultados — no por horas.
Cuatro formatos. Un mismo estándar.
Cada servicio comparte el mismo método interno: diagnóstico, asignación por química y disciplina, ejecución medida, ajuste si hace falta.
Clases particulares
Sesiones 1:1 con tutor dedicado. Plan personalizado según objetivo, ritmo y asignatura. Reporte mensual al apoderado.
Preuniversitario
Preparación PAES integral con seguimiento semanal. Diagnóstico, plan de ensayos propios y ajuste mes a mes.
Homeschool
Educación en casa acompañada por tutores certificados. Currículum diseñado por familia, medido por estándar.
Preparación IB
Preparación para colegios IB y pruebas internacionales. Conocemos a fondo cómo funcionan estos colegios y la lógica específica de cada examen.
Cuatro fases. Sin atajos.
El método es lo único que no cambia entre clases particulares, preuniversitario, homeschool y preparación IB. Cambia el currículum, cambia el tutor, cambia el horario. No cambia cómo medimos si estamos avanzando.
Diagnóstico
Sesión inicial de 90 minutos. Mapa de brechas, objetivos concretos y plan propuesto por escrito. No empezamos sin saber dónde estamos parados.
Asignación
Elegimos al tutor entre los 30 activos según disciplina, edad y química. No hay rotación. Un tutor por alumno, todo el proceso.
Ejecución
Sesiones de 90 minutos — no 60 —, materiales propios revisados cada semestre, reporte mensual detallado al apoderado.
Medición
Métricas concretas cada 30 días. Si no hay avance demostrable, ajustamos el plan — o lo detenemos. No cobramos por inercia.
Una persona detrás de cada plan.
Empecé dando clases de matemáticas en cuarto medio. Diecisiete años después, el equipo somos treinta tutores activos — pero cada plan sigue pasando por mis manos antes de empezar.
No vendemos paquetes. Vendemos un compromiso: si después de tres meses no hay avance demostrable, lo decimos primero nosotros.
“Llegamos con un promedio 5,2 en matemáticas y la certeza de que algo estaba mal. Un año después, entró a Ingeniería en la Católica. No fue magia. Fue un tutor que apareció todas las semanas durante catorce meses.”
El diagnóstico es la primera clase. No la prueba.
Noventa minutos presenciales en nuestro espacio en Santiago ($50.000) o por videollamada ($35.000). Salimos con un mapa de brechas por escrito y una propuesta de plan. Si decides no seguir, te llevas el diagnóstico igual.
¿Prueba la próxima semana? Saltamos el diagnóstico y vamos directo a la materia. La urgencia también es un mapa.